Si me provocas sólo un poco, será fácil que te conteste
Así de cambiante puedo ser.
Puedo de un segundo a otro, pasar de la mayor alegría al más profundo enojo.
Me enoja por ejemplo, cuando en el ramo de teoría del diseño y el semestre pasado llamado informática, no me salen las cosas.
Me enoja, cuando mi sobrino se pone caprichoso y desobediente
Me enoja, la gente irresponsable
Me enojan las injusticias
Me enoja cuando te gritan sin justificación, aún me duele que mi hermana lo hiciera ayer, pues ella es la mejor profesora de la tolerancia y la no ofuscación, pero es un ser humano y debería comprenderlo, pero a veces el orgullo dólido es nuestro peor enemigo.
Pero ya está tan arraigado en mí el enojo, que de presentación digo "no me pesques, soy enojona" Incluso he llegado a la conclusión que mi enojo llega a un punto álgido si me pasa algo y no he dormido y comido lo suficiente.
Pero por sobre toda las cosas me enoja el mismo enojo que arruina mis buenos momentos, que me cierra la mente, y sólo me hace ver todo lo gris de los demás y de mí.
Sí, es un defecto de fábrica he tratado de hacerle mantenciones, pero una y otra vez se vuelve a hechar a perder....